junio 23, 2011

Entrevista: "Bunbury : Con la vida a cuestas" Documental Porque las Cosas Cambian


Bunbury, el músico nómada, echa la vista atrás en un documental sobre su vida, siempre en una maleta. también habla de sus planes, entre ellos dos discos nuevos

Vemos al pequeño Enrique vestido de comunión, conocemos una nueva y sorprendente versión por la que pasó a llamarse Bunbury, seguimos la precoz ambición que le llevó a crear Héroes del Silencio y por qué a Andrés Calamaro le llamaron la atención. Y sólo son las primeras etapas de Porque las cosas cambian, el documental en el que Enrique Bunbury (Zaragoza, 1967) repasa toda su carrera y que puedes conseguir con este número de Rolling Stone. Ha contado con la participación de amigos y músicos, conocidos y no, y sirve para poner un punto y aparte en una carrera que, como él reconoce en esta entrevista, entra en una nueva fase de “investigación”. El músico aragonés nos atiende cuando está a punto de meterse en la grabación de su siguiente disco en Los Ángeles, aunque ya esté pensando también en el que le sucederá. Algunas cosas no cambian. 

Todavía está reciente el lanzamiento de Gran Rex, el disco en directo grabado en Buenos Aires durante la última gira con el que Bunbury ha conseguido ser número 1 de ventas en España. Pero el tiempo pasa deprisa y su autor ya está embarcado en proyectos muy a futuro. Paradójicamente, el músico ha elegido este momento para revisar su carrera de atrás hacia delante, y el resultado es el documental Porque las cosas cambian.

¿Qué motivo te ha empujado a poner en marcha este documental? 
Con Las consecuencias y Gran Rex, cerrado el ciclo que llamamos ‘Canciones desde el Puerto’, era lógico hacer un poco de reflexión. Pensamos que veinticinco años desde que estampé, por primera vez, mi firma en un contrato con la discográfica EMI, era un buen motivo también para echar, por un momento, la vista atrás, coger aliento y volver al trabajo. 

¿Cuál es el objetivo? ¿Qué quieres contar?
Bueno, aclaremos que el documental biográfico Porque las cosas cambian tiene un autor, que es Javier Alvero, que se tomó el tiempo y la molestia de entrevistarnos a todos y montar la historia de forma comprensible para todos los públicos. Una vez aclarado, pienso que también está bien dejar por escrito que el documental pretende mostrar, juzgar poco o nada, y dejar que sean los involucrados los que hablen, y que la visión del autor, Javier, aparezca neutra, sin robar protagonismo a los hechos. Quiero decir que quien conozca al dedillo los hechos y dichos, poco descubrirá, y el consumidor normal de música que pueda tener uno o ninguno de mis discos, podrá hacerse una idea de a qué me he dedicado durante todo este tiempo. En ningún momento se pretende ni exagerar mi valía como músico ni actuar con falsa modestia. Es, simplemente, una narración de los pasos dados.

¿Quién eligió a las personas que participan en el documental? ¿Con qué criterio se hizo? 
Javier Alvero me mandó un e-mail con los personajes que pretendía entrevistar. Como es normal, en principio, se fijó en la lista de colaboradores o músicos más conocidos que podían contar, por cercanía, cómo fue determinada época. En mi opinión, la mayor parte de las veces, en este tipo de documental, las caras famosas se llevan el metraje y dejan a verdaderos protagonistas sin decir esta boca es mía. Por eso, añadí a su lista personas que para mí han sido clave, como Miguel Ángel Gómez, que fue presidente de EMI durante un largo período; Jordi Puig y Juan Pablo Ohanian, que han sido promotores de mis conciertos en América durante años; Pito y Nacho Royo, mánager de Héroes y de mi carrera en solitario, respectivamente… y otros tantos. Algunos de los que añadí aparecen en el documental, y a otros, o no se les localizó, o no quisieron aparecer.

Se echa en falta a Juan Valdivia, tu compañero en Héroes. ¿Por qué no aparece? 
Sí, claro. Hay quienes, por distintas razones, no pudieron o no quisieron aparecer. Las razones de cada uno se las deberías preguntar a ellos; pero, sean cuales sean, las respeto. Y, ya te digo, que yo también echo en falta a algunas personas de mi entorno más conocido por el público y algunas de las que no son conocidos. Ni sus nombres, ni sus caras, ni su labor. 

Una vez has visto el documental, ¿qué cosas te han sorprendido para bien? ¿Y para mal? 
En algún momento, me parece que en el documental hay demasiados datos y, sin embargo, están saltándose muchas cosas para no hacerlo excesivo. Hemos grabado muchos discos y realizado muchas giras. Algunos discos son más flojos que otros, y algunas giras no estuvieron a la altura. Es difícil mirar atrás y no sentir algo de frustración y vértigo.

¿Qué crees que aporta al público sobre ti? 
Creo que, sobre todo, ayuda a quien no conoce demasiado mi carrera a poner orden en el caos y a deshacer algunos tópicos.

Mucha gente habla sobre ti en el documental. ¿Te sientes reflejado en lo que ellos dicen de ti? ¿En qué caso te ves mejor? ¿Y en cuál peor?
Bueno, dicen lo que quieren decir. No soy quién, o más bien no es mi estilo corregir ni opinar ni juzgar. Aunque claro, pienso que Phil Manzanera, que me conoce muy bien después de haber trabajado en cuatro discos en los últimos veinte años y con una profunda relación personal, habla con mucha sabiduría y caballerosidad. También me alegró ver que Pito, mánager de Héroes del Silencio desde el 87 al 95, me guarda cariño y respeto. Tal y cómo fue el final de toda esa etapa para él y para nosotros, es bonito ver que supo separar el grano de la paja. Y mis compañeros me hacen sentirme querido. Loquillo explica muy bien algunos de mis momentos de confusión; Ariel [Rot] comprendió lo que parecía difícil de comprender; Andrés [Calamaro] habló de un forma… ¡tan cariñosa! Me alegra también que sea Jaime [Urrutia] quien pone una nota de humor. ¡La gente tiene un concepto tan equivocado de él! Y Julio de la Rosa, al que respeto, admiro y quiero, apunta alguna certeza sobre el difícil mundo de la poesía.

¿Has censurado algo? 
Claro. Sobre todo de mi entrevista. Aquella mañana no estaba para muchos primeros planos. Me hubiera gustado repetirla, porque no me funcionaron las dos neuronas de guardia como debían. Por otro lado, tengo que empezar a aceptarme con mis limitaciones. A lo mejor, mi cerebro no da para mucho más.

¿Qué cosas has descubierto de ti mismo gracias al documental? 
Me he descubierto más querido de lo que creía. La verdad es que, con el paso de los años, he ido descubriendo cómo la gente de la industria musical de aquí y de allí ha ido, poco a poco, cogiéndome cariño. Supongo que debido al roce, como se suele decir. Y yo, sólo puedo sentirme agradecido.

¿Está detrás del documental la intención de corregir alguna idea que se pueda tener sobre ti? Si es así, ¿cuál? 
Todos nos dejamos llevar por los tópicos a la hora de hablar, pensar y juzgar a los músicos, cineastas, políticos o futbolistas que aparecen en la prensa. Y a todos nosotros nos suelen definir de un plumazo de trazo grueso. Te voy a contar un ejemplo de imagen tópica que, al menos a mí, me hace gracia. Estando en una terraza de Cádiz con unos amigos, hace un par de años, o quizás menos, se me acercó un tipo y me soltó así, a bocajarro: “¡Joder, Bunbury, sin la cinta en la frente no te había reconocido!”. A lo que sólo pude responder: “Es que voy de incógnito”. Bueno, la cosa es que, en general, la gente que no sigue tu carrera se queda con una imagen muy concreta, estereotipada, que no tiene por qué ser ni la que mejor refleje tus inquietudes musicales ni tu aportación real. En mi caso concreto, además, he pasado por etapas muy diferentes. Hay gente que tiene la extraña idea de que en solitario hago cabaret y con Héroes… ¡¡¡hice heavy!!!

En el documental aparece mucha gente importante en tu carrera. Si tuvieras que elegir una persona sin cuyo concurso (personal o profesional) tu carrera no hubiera sido la que es, ¿quién sería y por qué? 
Creo que debería destacar a más de una persona. Si me lo permites, al menos, a tres. Para empezar, mi mujer: Josegirl. Y los motivos serían tanto vitales como profesionales. Quizá, si no la hubiera conocido, no estaríamos hablando hoy aquí. Puede sonar exagerado, pero es probable que no estuviera ni física ni mentalmente capacitado para continuar en la profesión. Nacho Royo, mi mánager, que también me ha aportado mucho a nivel personal; creo que si en 1999 no llega a cruzarse en mi camino no habría tenido una carrera en solitario. Y Ramón Gacías (batería desde 1997 hasta hoy), que ha sido mi compinche musical, que me ha seguido y comprendido por los recovecos más complejos de mis últimos quince años.

Visto el documental, parece que los dos momentos que han “salvado” tu carrera han sido las rupturas de Héroes del Silencio y del Huracán Ambulante. ¿Te has arrepentido de alguna de las dos? 
En aquél momento, en el 95-96, sinceramente, hubiera preferido que no se disolvieran Héroes del Silencio. Igual que en 2005 hubiera preferido que todos los datos no llevaran a El Huracán Ambulante a la separación. Yo creo en las ‘casualidades’. Creo que las cosas no ocurren porque sí, y que si no hubieran sucedido determinados hechos en nuestras vidas no podríamos haber llegado a conocer a determinada persona, imprescindible para tu futuro, o no habrías llegado a limpiar tu cabeza y tu alma de energía negativa y malas vibraciones. Creo que todo forma parte de un aprendizaje que ni siquiera es profesional. Es parte de un crecimiento personal que no es necesario entender del todo. Como dice Diego Vasallo en una canción: “La vida te lleva por caminos raros”.

La visión que se da de Radical sonora es la de un disco que necesitaba ser así para poder empezar de cero. ¿Volverías a hacerlo igual o ahora te suena forzado? Porque es el que menos encaja, musical y estéticamente, en tu discografía. 
Creo que es un disco que tiene un gran trabajo de producción por parte de Phil Manzanera, que suena espectacularmente bien y que, ahí, sigue habiendo una camino muy interesante por desarrollar. Mi problema personal con el disco es que sólo tiene tres o cuatro canciones que merecen la pena y, el resto, flojea. El tópico al hablar de ese álbum es que se le conoce como mi disco dance. Siendo que es, obviamente, un disco de rock, con instrumentación electrónica y alguna pincelada de música del Magreb.

En el documental dices: “Cada vez que te digan ‘éste es tu sitio’, bate de béisbol y a joder el sitio”. ¿Ha terminado así tu etapa en El Puerto de Santa María, donde has vivido los últimos años? 
Bueno, esa frase, sacada de contexto, es muy poco afortunada. Y más, relacionarla en este caso con El Puerto de Santa María como ciudad. Pero entiendo que la destaques y a lo que te refieres y, creo que sí, que ha terminado un ciclo y que lo que viene es un periodo de investigación. Eso quiere decir que mis próximos pasos serán más experimentales y estarán más centrados en el estudio de grabación y la producción que en la captación fiel del sonido de una banda tocando juntos en una buena sala.

Siguiendo con la cuestión: ¿cuánto tiempo de vida le queda a tu etapa en Los Ángeles? 
Desde el punto de vista de grabaciones, todavía es muy pronto para hablar. El primero de los trabajos en los que estoy ahora enfrascado lo empezamos a grabar a mediados de mayo. Me gustaría hacer lo mismo, por lo menos, con otro disco más que ya empecé a escribir y que espero tener terminado para finales de 2012. Estoy aventurándome mucho contándote todo esto porque, aparte de mis inquietudes y tiempos creativos, paralelamente hay una industria cultural y un sistema económico mundial que parece desmoronarse.

Según nos dijiste una vez, en El Puerto tenías tu huerto y además pescabas. ¿Haces algo parecido en Los Ángeles?
Conservo el hobby de la cocina. Es algo que empecé a practicar en serio en El Puerto y continúo haciéndolo diariamente, cuando no estoy girando ni grabando. También nos hemos aficionado a la medicina natural y practicamos con los amigos que se dejan.

Haber sido padre, ¿te ha hecho ver de otra manera este aspecto nómada de tu vida? 
Para mí, una imagen icónica de rock & roll siempre fue la foto interior del disco Brothers & Sisters de los Allman Brothers. ¿La conoces? Bueno, sale toda la banda con mujeres, hijos, perros y demás, en una casa de campo donde se supone instalaron el estudio de grabación, entre gira y gira, para grabar el disco. También dicen que los gatos son territoriales y no les gusta mucho salir de casa. Mi gato Bowie se recorrió con nosotros los EE UU de costa a costa, en un autobús. Y estuvo en algunas de mis últimas grabaciones. No hagamos mucho caso de los tópicos porque, en toda regla, siempre hay unas cuantas excepciones.

¿En qué cosas eres consciente de que la paternidad te ha cambiado?
Las prioridades cambian. Dejas de planificar tu vida pensando solo en tus inquietudes y necesidades. Pero es muy pronto y yo muy inexperto como para hablarte con verdadero conocimiento de causa.

¿Cómo influye en el disco que vas a grabar? 
El disco que voy a grabar lleva cuatro o cinco años en mi cabeza. Tarde o temprano, tenía que enfrentarme a él y llega, creo, en el mejor momento. En el otro, el que estoy escribiendo ahora, no sé si se está reflejando, ya veremos.

¿Qué relación guarda este nuevo disco con Las consecuencias? ¿Rompe con él?
Me alegra mucho haber cerrado la etapa anterior con un disco que ha sido tan bien recibido por la crítica y el público como fue Las consecuencias. Es pronto para hablar de un disco que todavía no he entrado a grabar y del que no se sabe ni siquiera qué compañía discográfica lo va a editar. Cada cosa a su tiempo. Puedo adelantarte que el disco se llama Licenciado Cantinas y que es un disco conceptual.

¿Qué fechas tienes previstas de lanzamiento, gira, etc.? 
Estamos barajando Navidad de 2011 para publicarlo. Ojalá se cumplan los plazos y así podremos volver a la carretera el año que viene. Tengo muchísimas ganas de tocar más en España, en más ciudades. La gira de Las consecuencias, por la ‘baja por paternidad’, se quedó corta y sólo pudimos realizar la primera parte de lo que en principio teníamos en mente.

Cuando sacaste Las consecuencias, parecía tu disco más intimista e importante. ¿El tiempo que ha pasado te ha hecho confirmar o cambiar la opinión?
Creo que es uno de los mejores discos que he sacado y, lo bueno es que, esta vez, coincido con la mayoría. Sé que mucha gente que normalmente no se acercaba a mis álbumes, en este caso hizo una excepción y se encontró con un cancionero que no esperaba. Yo lo situaría, junto a El viaje a ninguna parte y Pequeño, entre lo que rescataría si me tuviera que desprender de todo lo grabado hasta ahora y sólo pudiera quedarme con tres de mis grabaciones.

PORQUE LAS COSAS CAMBIAN. 
El documental en DVD que te regala ‘Rolling Stone’ está dirigido por el realizador Javier Alvero. Cuenta con la participación del propio Enrique Bunbury y músicos y amigos que le han acompañado a lo largo de 25 años de carrera. Entre ellos, Joaquín Cardiel y Pedro Andreu de Héroes del Silencio, miembros del Huracán Ambulante, Loquillo, Jaime Urrutia, Andrés Calamaro, Pereza, Iván Ferreiro, Carlos Ann, Ariel Rot, Phil Manzanera y un largo etcétera.

Texto y entrevista: Josu Lapresa
Fuente: RollingStone


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