abril 15, 2011

Bunbury en 'Ruta 66'

Entrevista a Bunbury en 'Ruta 66' 

 

 

BUNBURY CON MENOS DE UN AÑO DE DIFERENCIA ENTRE UN LANZAMIENTO Y OTRO, EL CONTROVERTIDO PERO ADMIRADO MÚSICO ARAGONÉS NOS ENTREGA LAS CONSECUENCIAS.

Al estimado lector que nos devolvió las dos páginas dedicadas a Bunbury a raíz de Hellville Deluxe, le vamos a dar una ración de trabajo extra. Porque sí, porque Enrique Bunbury está de vuelta con nuevo disco y apetece hablar del mismo con él, ya que cada obra y movimiento del artista esconde nuevos recovecos. Con otro enfoque, otro reto atractivo por delante, ilusiones renovadas y canciones que descubren la personalidad de un personaje en sí atípico, con sus anhelos y sus fobias...

Un músico que no cesa en su empeño por evolucionar: “en algún momento me gustaría grabar un álbum básico de guitarra, pedal-steel, harmónica y voz, quizás algo de piano, a la manera de los American Recordings de Johnny Cash con Rick Rubin o los últimos de Kris Kristofferson”. De momento ha grabado <<Frente a frente>> de Jeannette, otra vez ha ejercido de productor, y el primer video-clip salido del disco lo ha dirigido J.A. Bayona, responsable de El Orfanato. “Lo que me convenció fue saber que había realizado clips antes de su primer largo. No es normal encontrar directores de cine que entiendan el lenguaje del vídeo-clip”. Sin más tiempo que perder, nos metemos en el núcleo de la conversación.  





En primera instancia, sorprende el poco tiempo que has dejado pasar entre Hellbilly Deluxe y el disco nuevo. ¿A que se ha debido tanta celeridad? ¿Cómo ha sido el proceso de creación del mismo?
En realidad el tiempo iba a ser, en principio, menor. El disco se terminó de grabar a finales de junio y se comenzó a grabar la semana después de terminar Hellville…. No es la primera vez que nada más terminar un álbum siento la necesidad de meterme en algún estudio a hacer unas pruebas de sonido de cara al próximo proyecto. En esta ocasión, fue por un encargo de Luis Troquel, para un proyecto de disco homenaje a Jeannette. Fuimos al estudio de Paco Loco en el Puerto Santa María y grabamos alguna toma de <<Frente a frente>> y un par de temas más. De esas grabaciones apenas hemos utilizado alguna pista, pero fue el embrión del sonido que quería para este nuevo álbum. El diseño de grabación de las baterías, el carácter, el tipo de guitarras y el sonido muteado de alguno de los bajos… proviene de esas primeras sesiones. Después, durante la gira fui preparando algunas demos muy caseras, que recopilé a primeros de año. Mostré el material a Ramón Gacías (batería y mano derecha) y le pregunté si creía que en esa compilación de maquetas había un disco. Me dijo que ahí había un disco que no había hecho hasta ahora y que ya iba siendo hora que hiciera. Pedí parar la gira un par de meses a mi manager y nos metimos a grabar en Figueres. Fue fácil, la banda estaba muy rodada gracias a la gira, y el material sólo precisaba de interpretaciones emocionales.

Me gusta el hecho de que esta vez has sido muy concreto, con tan sólo diez canciones muy bien escogidas que son las que componen el disco y que el concepto sea tan claro.
Sí. La idea desde el principio fue esa. Grabamos unas quince canciones, pero tenía claro que iba a hacer un disco de vinilo. No pensaba en x canciones, sino en el minutaje de cada cara del vinilo. También nos parecía imprescindible que el disco, esta vez, fuera totalmente homogéneo, a diferencia de discos anteriores en los que canciones de muy diferentes géneros convivían en un mismo proyecto.

Tu mismo lo defines como un “disco de cámara”. ¿Qué significado tiene para ti dentro de tu música ese término?
Bueno no sé si es una definición afortunada. Me preguntaban mucho por el nuevo disco en la gira americana de otoño, y se me ocurrió esa etiqueta, como podría haber pensado en otra cualquiera. De todas formas, la música de cámara se define así por el hecho de poder ser interpretada en una habitación (cámara en italiano) de forma íntima, cada músico debe tocar una parte diferente y los solos no deben estar escritos. Creo que la mayor parte de este álbum cumple los requisitos.

  


Más acústicas y una sección de cuerda. ¿Deseo? ¿Necesidad? ¿Experimentación?

Las canciones pedían esta instrumentación, arreglos y sonido, es cierto, pero también tengo la necesidad de buscar un sello distintivo claro para cada álbum que grabo. Quiero dejar claras las diferencias entre un disco y su predecesor.

El álbum tiene ese aire más confesional pero distendido que me recuerda a Pequeño. ¿Qué opinas?
Tengo la teoría de que mis discos pares son los íntimos, confesionales e importantes para mí -Pequeño, El Viaje a Ninguna Parte y éste, Las Consecuencias- y los impares son más extrovertidos, funcionan mejor en bares y en radio -Radical Sonora, Flamingos y Hellville de Luxe-.

Además, por los títulos de algunas de las canciones del disco - léase <<Ella me dijo que no>>, <<Lo que más te gustó de mi>> o <<Es hora de hablar>>-, a mi me da la sensación que quieres relatar una relación que has podido tener con alguien especial, un amor o un desamor sólido o quizás pasajero, o simplemente la explicación a una amistad irrompible. ¿Había una idea preconcebida o un hilo conductor antes de escribir estas canciones?
No, los textos no tienen una relación predeterminada entre ellos. Algunos son antiguos, de hace unos tres años y otros, más actuales. Algunos son más personales y otros, hablan en primera persona de alguien inexistente. En este álbum, me propuse alejarme de lo autobiográfico, intentando atender a situaciones que vivían amigos o gente que no conocía pero leía sobre ellos. También en canciones aparentemente de desamor me refiero más a las dificultades de las personas para comunicarse y entenderse, que a una relación concreta en sí misma.

El título, Las consecuencias. ¿Tiene tintes biográficos o es una simple reflexión acerca de tus últimos años de vida?
Me pareció un buen título de álbum, para cerrar un ciclo artístico y, supongo, también personal. Pienso en este disco como un álbum de cierre de etapa, que me gusta llamar Canciones desde El Puerto y que abarca los tres últimos discos: El Tiempo de las Cerezas con Nacho Vegas, Hellville… y éste. Quiero creer que el próximo álbum será algo muy diferente.

<<Es hora de hablar>> es también muy elocuente. ¿Crees que realmente en general solemos hablar poco? ¿Qué la palabra cada vez va perdiendo más peso en nuestra sociedad?
El texto de esa canción me parece importante. Es una canción sin estribillo y con cuatro estrofas largas en las que, de alguna forma, se refleja el sentimiento de todo el disco. La falta de comunicación y la dificultad para hacernos entender. Parece que es imposible convencernos de que, en el fondo, todos necesitamos ser escuchados, y que rara vez hacemos por entender las posiciones, no tan distintas, de los demás. No hay tristeza mayor.

Según tengo entendido, ahora te marchas a Los Angeles. ¿Por qué has tomado esa decisión?
Vamos este Febrero para apoyar el lanzamiento del disco en EEUU. La promotora americana Live Nation nos ha ofrecido una gira difícil de rechazar. Un par de meses recorriendo de este a oeste el territorio gringo, unos veinticinco shows en salas entre 500 y 1.500 de capacidad, no es algo que te ocurra todos los días y, rodar el álbum de esta manera, me parece que merece el esfuerzo de pasar un tiempo en el gringo. Comeremos peor, pero la diversión está asegurada.

Para cerrar gira tocasteis en el Estadio Azteca de México. ¿Qué sensación tiene uno al dar el salto a recintos tan grandes? ¿Encaras tus conciertos de distinta manera?
No es, para mí, el lugar ideal para realizar un concierto, pero de alguna manera, pensamos ese concierto como un regalo de agradecimiento al pueblo mexicano que tanto me ha dado en los últimos años. Tocar en un recinto de esas características, gratis, era lo mínimo que podíamos hacer.

Por otro lado, te vi en tus conciertos en el Liceo de Barcelona el pasado verano y supongo que ese era también otro planteamiento. Me gustó mucho la puesta en escena.
Ese es el planteamiento que estamos barajando para las presentaciones de Las Consecuencias. Recintos cerrados, con butacas y atención del público, para que nosotros, como músicos podamos concentrarnos más en los arreglos y la interpretación. Queremos trabajar en la sobriedad del espectáculo. Luces y trajes elegantes y sonido de calidad.

Estuviste involucrado en la creación y desarrollo de Monkey Week en el Puerto de Santa Maria. ¿Qué conclusiones sacar tras ese evento y porque crees que es tan necesario reunir en un mismo sitio a todas las partes del negocio?
Este primer Monkey ha sido un primer paso para atraer a El Puerto de Santa María reflexiones y conciertos, para conseguir en España un lugar de encuentro de la industria musical independiente nacional, europea y, en el futuro, latinoamericana y norteamericana. En tiempos de disgregación y enfrentamiento, creemos que podemos conseguir, que gente con una visión diferente al pensamiento mainstream, desde el management, las distribuidoras, la red, e incluso las instituciones, podamos crear un diálogo, donde los unos y los otros nos conozcamos y ayudemos para intercambiar ideas y formas de pensar que ayuden a propulsar una industria en horas bajas. Creemos que la música puede y debe llegar más lejos de las fronteras que en teoría nos corresponden. Pensamos que es posible una plataforma parecida al MIDEM, South by Southwest, el POPKOMM, el LAMC y otras ferias parecidas, aquí en Andalucía, que sea un referente de la música que se hace cada año. Es pretencioso, sí, pero hermoso en sí mismo.

     



¿POR QUÉ TE VAS?, ¿POR QUÉ TE VAS?
A Bunbury le gusta darnos algunas y variadas sorpresas en sus discos, pero esta vez la versión de <<Frente a frente>> de Jeannette se ha llevado la palma, una adaptación que conlleva una historia tras de sí. “Como te contaba, me llamó Luis Troquel para participar en un proyecto de homenaje a Jeannette que quería proponer a una discográfica. Hablamos y me propuso hacer <<Frente a frente>>. En cuanto pude me metí a grabarla y la dejé sin mezclar, a la espera de concretar el proyecto. Al final, parece que Luis aparcó el disco tributo y retomé la canción cuando empezaron las sesiones de Las Consecuencias. Regrabamos algunas pistas y añadimos cuerdas y voz. Posteriormente, Troquel cambió de idea y pensó que era mejor idea componer a Jeannette un disco con temas inéditos y me volvió a llamar. Le pasé una canción que no sé a día de hoy si entrará o no en el álbum. Ha sido un poco lioso, la verdad, pero finalmente es la canción elegida como single, adelanto de un disco difícil, que en realidad no tiene más canciones susceptibles de ser radiadas. Al igual que Jeannette, también podría haber grabado a Marisol, Gelu o la desaparecida Cecilia, aunque parece que a ellas no las tiene tan controladas como a la chica que cantaba <<Porque te vas>>. “En realidad, me gusta más la Jeannette de la época de Pic-nic, con esos arreglos fabulosos y la guitarra de Toti Soler, y luego los primeros discos de Jeannete, los de los 70. Las canciones de Manuel Alejandro son inmensas… De Marisol, Gelu y Cecilia, la verdad, no sé mucho, quizás alguien me debería recomendar algún disco en concreto… no sé”. La invitada de lujo elegida para esta canción es Miren Iza de Tulsa, que borda su interpretación y a quien descubrió en una sala madrileña. “Fui a ver a Tulsa a la sala Costello, cuando presentaba su primer minielepé. Tocaba con Maika Makovski, que también me gusta mucho. Ese día llegué borracho y tarde, pero Miren me pasó el disco y lo escuché con atención. Después sacaron el primer álbum con Subterfuge, distribuido por EMI y me hice con él. Ahí queda claro que es, posiblemente, la escritora de canciones con más futuro de este país. Para mí, ya iba siendo hora que una mujer escribiera esos textos”.

Texto: TONI CASTARNADO
Fuente: Ruta 66


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